ernesto sarasa esporas   esporadico   SERIES & TXTs
cero
uno
dos
tres
cuatro
cinco
 
<<
   
<

>
 
    número cuatro / number four (2009)

TEXTOS / TEXTS:
ALEJANDRO GIL, MIREIA, YOSHIMI, CONSUELO, M. BASHO.
   


Haiku

Matsuo Basho
















en el camino, la fiebre:
y por mis sueños, llanura seca
voy errante
 



Escribir sin explicar

Alejandro Gil


1. Para bien o para mal (estas líneas no serían el lugar para resolver el dilema) la lógica de la primera cita ha cambiado. Se conocen, se persiguen, juegan, se tantean. Eligen un lugar neutro ya que cada uno tiene un centro diferente. Se habían visto previamente en fotografías. Eligen un lugar neutro ya que cada uno tiene un pensamiento diferente. Habían hablado pero no se habían oído. Llueve. Van a beber cerveza, una, dos, tres. Ella bebe muy rápido. Cena ligera. Van a beber más cerveza, una, dos, tres. Ella bebe muy rápido. Entre caña y caña se interrogan. Poco. Él saca unos papeles de su chaqueta. Ella lo observa perpleja. Él quiere saberlo todo sobre ella; ella había bromeado que contestaría un test, él le había preparado un examen tipo test. A ella le gustaría poder contestarle, marcar cada casilla con la respuesta apropiada, pero sus dedos no le responden porque los tiene agotaditos de jugar al Tetris en su Game Boy. Ella le dice, bajito, como si no: Vamonos a Berlín. Él se ha enamorado de su perfil, de sus uñas de los pies pintadas de rojo, de su manera de leer por encima, le dice: Casémonos en Las Vegas. Al salir del bar un paraguas se suicida a dos centímetros de la cabeza de él. Fuera no llueve. Cogieron el autobús nocturno.
2. Apenas más citas. Meses más tarde. Una tras otra, las cervezas, los regalos, las canciones, el señor del perro, los labios, los besos, los aplausos, la lluvia. Aquella noche el pop los iba a hacer libres, pero no hubo más noches. Y ya.
 



2:48 am (Déjà-vu)

Mireia






Emerges
de la oscuridad del sueño
abismo y vacío de carne y sal

en la opacidad húmeda del deseo quebrado
habitas y te reproduces
en la masturbación estéril de la memoria
gimes y te retuerces
en nudos de fiebre
me buscas
para desaparecer
disuelto en el ácido muriático de la mañana
 



Las grúas

Consuelo














Las grúas se asemejan mucho a las cigüeñas. Una de las diferencias es que las cigüeñas adultas son mudas, y las grúas son muy gritonas. Las grúas anidan en la tierra, mientras que las cigüeñas prefieren un lugar en alto, como los árboles o techos de las casas. Y hay otras diferencias más en la anatomía, pero no vamos a entrar en eso ahora.
Las grúas son conocidas por su danza nupcial. Cuando dos grúas demuestran interés en formar una pareja, efectuan una danza que consiste en una serie de saltos muy vistosos. La relación puede formalizarse en unas horas, otras veces toma meses de bricos y maromas. Una vez que se deciden y se establece la unión, se vuelven inseparables. La pareja es muy probable que dure años, y muchas veces toda la vida.
 



Proverbio

Yoshimi










Tú susurra, berrea, trisa, bala, ulula, sisea, chuchea, rebuzna, relincha, resopla, bufa, gorjea, brama, crotora, ladra, vozna, grazna, grita, chilla, habla, aúlla, crascita, gruñe, barrita, cacarea, cloquea, maúlla, marramiza, arrúa, estrida, ruge, zumba, trina, gime, himpla, parpa, gluglutea, cuchichea, regaña, arrufa, late, pía, titea, chasquea, gruye, croa, musita, silba, muge, tautea, canta antes de morir, pero sólo el silencio le dará sentido.
 



Manifiesto Siniestro
Consuelo





Ante todo soy ser prohibido,
prohibido ser introspectivo,
prohibido ser oscuro,
prohibido ser celestial,
prohibido ser humano,
prohibido ser vivo,
prohibido ser lunar,
prohibido ser amable,
prohibido ser Dios,
prohibido ser o no ser.

Las ovejas a la diestra y las cabras a la siniestra.
La Vírgen María a la diestra
y el ladrón bueno crucificado a la diestra.
El vino siempre servido con la siniestra precisa.
Me acuesto por la diestra.
Me duermo por la diestra.
Me levanto por la siniestra con el pie siniestro.
 

     
    top